Hola, queridos lectores y lectoras. Hace mucho que no os contaba cositas. Para quienes ya lo sabéis y para quienes no, soy actor, y hoy os voy a contar mi experiencia en el rodaje de una superproducción de Hollywood. Sí, ¡Hollywood! Ni yo me lo creo...
Trabajar en la industria del cine siempre deja experiencias únicas y a veces, las mejores experiencias llegan cuando menos te las esperas, y eso fue justo lo que me ocurrió a mi hace un par de meses con este proyecto cinematográfico del que os voy a hablar.
Todo empezó con una llamada de una agencia de casting. Lo curioso es que no tenía recuerdo es haberme registrado en ninguna base de datos de ninguna agencia (a día de hoy, no tengo representante), y me dicen que mi perfil encaja con lo que estan buscado y me invitan a asistir a un casting presencial.
Fui sin demasiadas expectativas y, para mi sorpresa, finalmente me seleccionaron. Así, casi sin buscarlo, me vi formando parte de una superproducción que, aunque no puedo nombrar, promete ser uno de los grandes estrenos del verano de 2025.
El rodaje tuvo lugar en un espacio imponente: el Edificio Calatrava de Oviedo, un escenario tan impresionante como perfecto para una historia de ciencia, acción y destino. Ver el espacio transformarse con los decorados, las luces y la magia del cine fue algo digno de admirar. Cada rincón cobraba vida, convirtiéndose en parte esencial de un universo que, estoy seguro, cautivará a los espectadores.
En el set, el ambiente era un equilibrio entre emoción y hermetismo. Desde el primer momento, la consigna era clara: todo debía mantenerse en secreto. Nada de fotos, nada de filtraciones. Era evidente que estábamos participando en algo grande, con un nivel de producción espectacular y un cuidado extremo por cada detalle.
Entre los protagonistas del proyecto, brillaban nombres como Pedro Pascal, cuya intensidad y talento en cada toma dejaban claro por qué es uno de los actores más solicitados de la actualidad. A su lado, Vanessa Kirby aportaba esa fuerza y elegancia tan característica de sus interpretaciones. Ver a ambos en acción, entregándose completamente a sus personajes, fue algo inspirador, incluso para quienes estábamos en un segundo plano.
Aunque no puedo revelar detalles de la trama, puedo decir que la película combina acción, ciencia y un toque humano que la hace especial. Ser parte, aunque sea de forma pequeña, de una historia así es algo que nunca olvidaré. A veces, lo extraordinario se esconde en las casualidades más simples.
El verano de 2025 marcará el estreno de este proyecto, y cuando llegue ese momento, me emociona saber que formé parte de él, aunque fuera desde un rincón del set, observando y admirando el trabajo de tanta gente talentosa. Al final, esta experiencia me recordó que, en el cine como en la vida, los héroes pueden ser más humanos de lo que creemos y más poderosos de lo que imaginamos.









